¿CÓMO AISLARME DEL RUIDO DEL VECINO?

La acústica es una ciencia muy compleja, pero tan importante y presente en nuestra vida diaria que el ruido en nuestras viviendas puede llegar a provocar problemas en nuestra salud.

Todos sabemos que la palabra ruido tiene un significado muy distinto al de melodía, susurro o murmullo.

El primero tiene una connotación negativa mientras que las siguientes son agradables. Sin embargo para la ciencia de la acústica, la melodía de una canción, un susurro en el oído o el murmullo del mar son simplemente sonidos.

Al igual que la luz, el sonido son ondas que transmitiéndose a través de un medio (el aire, por ejemplo) generan que un cuerpo vibre. Esta definición puede parecer muy técnica pero no es más que una simplificación. Dicho esto, no todos los materiales tienen la capacidad de absorber o modificar estas ondas y por lo tanto de eliminar el ruido.

Básicamente hay tres factores que reducen el ruido, entendido como sonido molesto.

El peso.

Así de simple, la masa, el peso, es lo que mejor funciona para evitar que el ruido pase de un lugar a otro. Por esta razón, aísla más una pared de 15 cm de espesor que un tabique de 5 cm: El material es el mismo, pero una pared pesará más que la otra por tener más espesor.

Una plancha de 1 cm de espesor de acero, por ejemplo, es una solución que se aplica en muchos casos cuando no quieres o no puedes perder centímetros en una habitación. Por esta misma razón, aísla más una ventana con cristales gruesos que una con cristales finos.

Como norma general, los materiales más densos son los que pueden optimizar mejor la relación aislante acústico-pérdida de espacio.

Materiales absorbentes.

Como por ejemplo la lana de roca, que es un material compuesto por fibras de roca volcánica. En este caso se trata de un material muy poco pesado, entonces os preguntaréis ¿por qué funciona? El truco está en que funciona como muelle, frenando el movimiento del aire y por lo tanto disipa la propagación del sonido.

Es excelente para absorber el eco de un espacio muy vacío, pero para aislar del ruido de otra habitación sólo funciona como complemento a otros elementos que pesen, es decir a los sistemas llamados “masa+muelle+masa”.

Es decir, si por ejemplo hacemos construir un tabique, colocamos una capa de lana de roca y luego construimos otro tabique el sistema completo funcionará mejor con lana de roca en medio que sin ella.

El ruido es subjetivo.

Queremos daros una última consideración y es precisamente ésta: el ruido es subjetivo. ¿Por qué nos molesta más el ruido de los vecinos ahora que antes? ¿Por qué en dos pisos con las mismas características constructivas nos puede molestar más el ruido del vecino (por ejemplo en un mismo edificio, un piso que dé al patio de vecinos en frente de uno que dé a la calle)?

La respuesta es sencilla: por el nivel de ruido ambiente. Esto es, el nivel de ruido que hay de base en el piso.

La respuesta a la primera pregunta es que antes los vidrios que se instalaban en los pisos eran más finos, por lo que era mayor el ruido que entraba de la calle, de los coches, que el ruido que hacía el vecino. Cuando, por ejemplo, cambiamos las antiguas ventanas por unas buenas ventanas puede ocurrirnos que empecemos a descubrir que el vecino hace más ruido que antes. No es así, simplemente ahora el ruido del vecino no queda camuflado por el ruido del tráfico.

Lo mismo ocurre en el segundo caso. El piso que da al patio de manzana no tiene tanto ruido ambiente proviniente del exterior, por lo que percibe de manera más intensa los ruidos de los vecinos.

Algunos falsos tópicos.

Es falso que los árboles aíslen acústicamente. Las hojas no tienen apenas masa ni tampoco tienen la composición de “muelle” de los materiales como la lana de roca. Para que os hagáis una idea para evitar oír el ruido de una autopista se debería plantar todo un bosque en frente. Lo que sí hace es el efecto psicológico de no ver los coches, por lo que podemos llegar a tener la sensación de que nos moleste menos el ruido (una vez más, el ruido es subjetivo).

Colocar un armario para separar dos habitaciones. Para que funcionara, el armario, como mínimo debería cubrir toda la pared que separa las dos habitaciones. Además hasta que no esté muy, muy lleno y prácticamente no haya espacio entre la ropa, el efecto prácticamente no se notará.

Lo mejor es que contrates a una empresa especializada, para que estudie tu caso concreto y te aporte prácticas soluciones, puesto que la acústica es algo realmente complejo y a veces no basta simplemente con trasdosar con aislamiento y pladur una pared (que es lo que probablemente te aconseje un albañíl), sino buscar una solución concreta a los encuentros con los techos y suelos para que la inversión económica que hagas sirva realmente para dejar de escuchar a tus vecinos.